jueves, 17 de septiembre de 2009

La eterna pregunta...


La presión en la cabeza era insoportable... de pronto, un halo de luz anaranjada atraviesa sus parpados cerrados. Al instante, el frío recorre todo su cuerpo...

Percibe con claridad: sonidos, ruidos y palabras desconocidas...

Unas leves palmadas le sacan del estado de shock.

Su respuesta, un llanto abierto y desesperado procedente de sus instintos más primitivos. Los pulmones se llenan de aire, su alma de aromas nuevos y desconocidos.

Su cuerpo aletargado se mueve torpemente, está agotado...

Una suave manta le devuelve el calor...

Por fin...

Ya está en el regazo de mamá, sabe que es ella. Siente el calor de las primeras caricias y el bienestar de un enorme beso de bienvenida que irradia amor y ternura.

Cada vez que se practica un aborto... existe una persona que no vivirá estos momentos.

¿Tenemos derecho a quitarles la vida?


   "LA LIMITACIÓN MÁS GRANDE DEL SER HUMANO RESIDE EN SU PROPIA MENTE."